BARREDA KORREGIDOREAREN SENTENTZIA PROPOSAMEN BAT

“Que de la cárcel y prisión en que se halla en la ciudad de San Sebastián [Bartolome de Olanogatik ari dira, azpeitiarra, 25 urte] sea trasladado con segura custodia a la cárcel pública de esta villa [Azpeitia], y ejecutado así sea sacado de dicha cárcel por caballeros en bestia menor de alabarda, atado de pies y manos con soga de esparto a la garganta y traído por las calles públicas y acostumbradas de esta villa, con voz de pregonero delante quien manifiesta su delito hasta llegar a la plaza de ella donde estará hecha una horca de la cual será ahorcado hasta que naturalmente muera, y estando muerto se le corte la cabeza y entrándola en una jaula de fieras se ponga en la torre donde está la campana que fue la primera que por este reo y su compañero Domingo Zelaiaran… se tocó a rebato en esta Provincia, y de donde así se pusiese ninguna persona lo quite sin mi licencia o de quien me sucediera en este corregimiento”

(Consejos, lg 570/8; Causa criminal contra Bartolomé de Olano. Reo del motín de la Provincia de Guipúzcoa, donde se recogen las sentencias de Manuel Antonio de Arriola, Benito Antonio de Barreda, el informe compuesto por Pedro Rodríguez de Campomanes y el dictamen del Consejo de Castilla)

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ZIGOR ZENTZAGARRI BAT

“[Mateo de Garate y Antonio de Irigoyen] condenados a que sean sacados por las calles públicas de esta villa por caballeros en bestia menor de alabarda, atados de pies y manos con soga de esparto a la garganta, publicando su delito a voz de pregonero, y les sean dados doscientos azotes por el oficial verdugo en la forma ordinaria, y llevados de esta suerte a la plaza pública se les pase por debajo de una horca formada y puesta para el efecto en ella, y ejecutado lo susodicho a que sirvan a S[u] M[ajestad] por espacio de diez años en uno de los presidios cerrados de África, y cumplidos no salgan sin expresa licencia del Real y Supremo Consejo de Castilla pena de muerte; [Manuel de Irigoyen y Francisco de Oronoz] condenados a que igualmente sean sacados por las calles de esta villa a pública vergüenza por caballeros en bestia menor de alabarda, atados de pies y manos con soga de esparto a la garganta y traídos con voz de pregonero que publique su delito, y así ejecutado en otros diez años de presido cerrado de África, y que cumplidos no salgan sin precedente expresa licencia de dicho Supremo Consejo pena de muerte”

(Archívo Histórico  Nacional, Consejos, lg. 570/8)

DENA PREST MATXINOEI HERIOTZA EMATEKO

La diligencia no admitía dilación, porque estaba la gente muy caliente, y deseosa de escarmentar a los Machinos. Hablábase de Arcabucear a unos, de dar vaqueta a otros, y de desterrar a muchos. En efecto se aseguró que se habían hecho hasta siete túnicas para los que habían de padecer la pena capital, y que sacaron cuatro sábanas del hospicio para hacer hillas para los que habían de llevar vaquetas. Hubo soldados señalados para arcabucear, y aún vino un sacardote para agonizar. Quisieron los Señores proceder militarmente, pero los Asesores y Abogados se opusieron a esto, por ser contra las leyes, y así acudieron al Consejo para lograr esta facultad, pero el Consejo respondió que se procediese según leyes

(Aipua in Cécile Mary Trojani, L’écriture de l’amitié dans l’Espagne des Lumières, Presses Universitaires du Mirail, 2004)

JAUNTXOAK HERIOTZA-ZIGOR ESKE

Honela mintzo zaio Benito Antonio de Barreda korrejidorea Gaztelako Kontseiluari apirilaren 25ean:

Los principales de las dos villas, y con especial los de Azcoitia, quieren y me piden ejecuciones prontas, no pudiendo condescender porque las leyes del reino me prohíben imponer pena corporal y mucho menos capital sin consultar con la Sala del Crimen de Valladolid”

(Archivo Histórico Nacional, Carta del corregidor Benito Antonio de Barreda al Consejo de Castilla, 25/04/1766).

MATXINADAKO HILDAKOA: JUAN BAUPTISTA URRETA

El día 9 de mayo, al atardecer, Arriola escribía desde su casa de San Sebastián [Diputazioara] , una carta particular anunciando su llegada. La conducción de los presos había resultado -según su propio relato– bastante accidentada. Sólo 69 consiguieron llegar a su destino, pues a Juan Bautista de Urreta, natural de Azcoitia, de oficio zapatero, le había acometido “un accidente”, de cuyas resultas había muerto al entrar en Hernani. ¿Que “accidente” sería ése? Arriola no lo especifica, y por tanto, habría que recurrir para averigüarlo al significado que “accidente” suele tener para el Orden en los casos en que una muerte viene a alterar un programa de represión. El “accidente” del humilde zapatero de Azcoitia, tampoco había sido el único. Otro matxino preso había intentado acogerse al sagrado de la ermita de San Esteban de Tolosa, “contigua al camino real del tránsito”, y los Paisanos armados le habían cosido a bayonetazos. “Se halla con varias heridas de las Bayonetas”, dice Arriola. Pero vivo aún.

(Alfonso de Otazu, La burguesía revolucionaria vasca a fines del siglo XVIII, Txertoa, 1982)

PS: Maiatzaren 1ean Telleria eskribauak emandako Azkoitiko presoen zerrendan ageri da Urreta: “Juan Bautista de Urreta, viudo, de oficio zapatero, de edad de sesenta años”.

Gipuzkoako Elizbarrutiko Artxiboetan ikus daitekeenez, Juan Bauptista Urreta Gogorza 1706ko ekainaren 24an jaio zen, Azkoitian, eta lau senidetan bigarrena zen. Heriotza agiria Hernaniko San Joan Batailatzailearen parrokian ageri da, Arriolak gutuna idatzi eta hurrengo egunean, alegia, maiatzaren 10ean.

8 EGUN MAIATZEKO

De Azpeitia y Azcoitia, Arriola pasó el 1 de mayo a Elgoibar, donde llegó a las once y media de la mañana.

El día 2, Arriola proyectaba salir de Elgoibar con dos divisiones y detenerse en Eibar y Placencia, aunque tal vez regresando a Elgoibar por la noche. Fue esto lo que hizo, porque el 3 de mayor, Don Manuel Antonio [de Arriola] escribe desde Motrico, donde afirma que tiene “asegurados” los reos de allí, unidos a los que un destacamento enviado a Deva había hecho prisioneros el día anterior. En la misma carta, el alcalde de San Sebastián anuncia su propósito de pasar a Azpeitia, de regreso, para la noche del día siguiente (…)

El alcalde de San Sebastián llegó a Azpeitia la noche del 4 como tenía previsto. Al día siguiente, 5 de mayo, encargó a Francisco de Aguirre que trasladara a San Sebastián 70 de los reos que había encarcelado en Azcoitia y Azpeitia. La expedición, conduciendo a 70 matxinos prisioneros, arribó a Tolosa el mismo día. El día 6, probablemente, llegó a Tolosa el mismo Arriola, con las restantes compañías de paisanos que formaban parte de las fuerzas represoras. El día 7 de mayo estaban ya en Andoáin, y allí, según el Doctor Camino, se les unió la compañía de Aguirre con sus prisioneros. El 8, pasaron por Hernani, y allí las compañías se dividieron, encargándose los de San Sebastián de continuar la marcha hacua la Ciudad con los 70 reos.

(Alfonso de Otazu, La burguesía revolucionaria vasca a fines del siglo XVIII, Txertoa, 1982)

ERREPRESIOAREN FINANTZIAZIOA

Mucho caudal costó esta jornada, pues sin entrar en cuenta los cinco mil pesos que suministró la Compañía de Caracas, y otros cuatro mil que dio, no con menos celo, la Casa de Contratación, se invirtieron además por la Ciudad [de San Sebastián] 151.832 reales, lo que acredita la eficacia con que acudieron los tres citados Cuerpos al servicio de S. M. y bien común de la Provincia. Es el día en que la Ciudad no ha sido totalmente reintegrada en los desfalcos que sufrió en esta ocasión, no obstante haber sido ella, como expresaba un distinguido guipuzcoano: La redentora de esta Nobilísima Provincia.
(Joaquín Antonio de Camino y Orella, Historia Civil-Diplomática-Eclesiástica antigua y moderna de la ciudad de San Sebastián, Cap. XXVII, Aurrera, 1780).

KASTATIK KONDEA

Para entonces había concluido las pesquisas y los enjuiciamentos. De ellas se dedujo que, salvo el síndico de Portugalete, ninguna persona de “calidad” se había unido a los machines, y que sólo “gentes bajas y despreciables” habían participado en la sedición. En Vizcaya se dio garrote y se ejecutó a unos 30 ajusticiados, mientras que en Guipúzcoa, la justicia se limitó a incautar bienes y a imponer fuertes multas, por los destrozos causados, a 63 sujetos, siendo interesante constatar que en la represión de Motrico intervino el conde de Peñaflorida, fundador de la Compañía de Caracas.

(Rafael de Olaechea, “El centralismo borbónico y las crisis sociales del siglo XVIII en el País Vasco”. ZZ.AA. Historia del Pueblo Vasco. 2. alea. Donostia, 1979, 165-226 orr.)

PS: Francisco de Munibe da Olaecheak 1718ko matxinadaren errepresioan kokatzen duen Peñaflorida, Peñafloridako VII. kondea. Azkoitiko alkate izan zen 1722 eta 1726an, eta Gipuzkoako diputatu nagusi 1713, 1723, 1730, 1732, 1733, 1736 eta 1738an. Real Compañía Guipuzcoana de Caracaseko fundatzaileetako bat ere izan zen.1766ko matxinadaren errepresioan berebiziko interesa erakutsi zuen Xavier María de Munibe e Idiaquezen aita.

PS2:

Es: De casta le viene al galgo/ Hijos de gatos, gatitos.

Fr: Tel maître, tel valet.

Ing: He’s/she’s a chip off the old block

Port: De tal gente, tal semente

Eusk: Kastatik kondea/ Kondea kastatik, aihena maldatik

 

AZKOITIKO PRESO GEHIAGO (2)

13 de septiembre de 1766

1. Domingo de Izaguirre, hijo del sacristán de Santa Cruz.

2. Josepha de Marquina, mujer de Matheo de Garate.

3. Un mozo cuyo nombre y apellido se ignora por apodo Ataun, oficial de fragua.

4. Miguel, alias Pepellocoa.

5. Joseph de Alberdi, de oficio zapatero

6. Esteban de Veitia, aprendiz de cantero que trabaja en el taller de Loiola.

7. Ignacio Arbelo.

8. El hijo de Manuel de Zabaleta, de oficio cantero.

9. Isidro de Arana menor.

10. Santiago de Lecuona, alias Malzate

(osatzeko)

AZPEITIKO PRESO GEHIAGO

11 de setiembre de 1766.

Don Benito Antonio de Barreda, del Consejo de su Majestad de la Real Chancillería de Valladolid, y Don Manuel Antonio de Arriola y Corral, alcalde y juez de la ciudad de San Sebastián, jueces comisionados por el Real y Supremo Consejo pleno de Castilla para la formación y determinación de las causas contra los sublevados (…) para que “provisionalmente puedan destinar a las armas y servicio de marina, presidio, e imponer multas pecuniarias a los reos de menor consideración, y que no habrían sido personas visibles, instigadores, cabezas de montón que merezcan mayor pena (…)

Dijeron que mandaban y mandaron:

1. Julián Segurola, de la casería Acotegui menor

2. Roque, cuyo apellido se ignora, habitante de la casería grande de Oñaz.

3. Joseph, alias Imillauna, habitante de la casería de Aizpuru.

4. Joseph de (…), alias Sacarqui, de oficio zapatero

5. Pepe Motz.

6. Phelipe Olaizola.

7. Santiago de Iriondo, alias Chaquerre, oficial de fererría.

8. Joseph de Celaiaran, alias Potorra el Mayor

9. Nicolás de Izaguirre, hijo de Pachica Churi.

10. Juan Ignacio de Echeverria, hijo de Ignacio, alias Moncharra.

11. Francisco de Echeverria, casero de Acillarri, en la casería de Loiola.

12. Francisco de Aguirre, cantero de Loiola.

13. Ignacio de Iparraguirre, del caserío (…), cantero.

14. Blanco el herrero.

15. Anton Garmendi, habitante de la casa de Charibar.

16. Ignacio, por apodo Fraile, vecino de esta villa

(zerrenda osatzeko dago)

ETA JAUNTXOAK JESUITEN KONTRA

En nombre de la Diputación Provincial, don José Joaquín de Emparan, emparentado con lo más granado de la oligarquía nobiliaria del país, dirigió el 16 de mayo, desde Azpeitia, una durísima carta a su pariente el provincial de los jesuitas P. Francisco Javier Idiaquez, hermano del duque de Granada de Ega, dueño del mayorazgo de Loyola. En dicha carta le decía, de entrada, que los jesuitas de Loyola habían actuado en este asunto con una “notable mala fe”; a continuación le añadía que, resistiéndose a la autoridad civil, habían protegido a sus obreros amotinados, de suerte que “el taller de Loyola no sólo mantuvo gente tan indigna, sino que según públicas noticias, fue taller del tumulto, y acaso la oficina en que con más viveza se han labrado especies, para dar cuerpa al alboroto”; finalmente le hacía saber que habían mentido, al declarar en su recurso a Pamplona, que la justicia había detenido a los reos en lugar sagrado, siendo así que ni el taller, ni la plazuela exterior del santuario, donde se hacían pruebas de bueyes, se bailaba al son del tamboril y se celebraban otras diversiones profanas, jamás habían gozado de inmunidad local. Por todo ello le pedía en nombre de la provincia de Guipúzcoa, que tanto se había distinguido siempre por su veneración a San Ignacio y por la alta estima que tenía a la Compañía de Jesús, que destituyera al irresponsable rector de Loyola, y que diera orden a sus súbditos de que no pusieran trabas a los jueces en el cumplimiento de su deber, cuyo primer capítulo era el buscar a los cabecillas del motín para imponerles un duro castigo, como clamaba “toda la nobleza del País”.

(Rafael de Olaechea, “El centralismo borbónico y las crisis sociales del siglo XVIII en el País Vasco”. ZZ.AA. Historia del Pueblo Vasco. 2. alea. Donostia, 1979, 165-226 orr.)

PS. Fco Javier Idiaquez y Aznárez de Garro,  (Iruñea, 1711-Bolonia, 1790) jesuiten probintzia-burua, Xabierko Frantziskoren ondorengoa zen amaren aldetik, eta Loiolako Inaziorena aitarenetik. Oligarkiaren barneko ezkontza sistemak halakotua, Idiaquezek tarteko zituen Peñafloridako kondea zein Narrosko markesa.

JESUITAK ATXILOKETEN KONTRA

“En los días sucesivos, el Comandante Arriola anduvo por Régil y Urrestilla a la caza de los implicados en la revuelta.

Y el 28 de abril escribió a la Ciudad, quejándose del recurso interpuesto por los jesuitas de Loyola a consecuencia de haber hecho presoso algunos matxinos en la plazuela del Colegio. Los jesuitas sostenían que la plazuela era un lugar sagrado; y la oligarquía que no. El episodio merece consignarse, porque en vísperas de su expulsión, los jesuítas mantenían frente a la oligarquía una postura, cuyas raíces tal vez se puedan encontrar en los variados sentimientos que expresan las obras de los PP Larrameni y Calatayud”

(Alfonso de Otazu, La burguesía revolucionaria vasca a fines del siglo XVIII, Txertoa, 1982)

ERRENTERIA-ORERETAKO KARTZELARA ERAMANDAKO AZKOITIAR-AZPEITIARRAK

Nómina de presos el cinco de mayo en la villa de Rentería

Azcoitia:

1) Francisco de Esnal, alias Viurria, de edad de veinte años.

2) Joseph de Azpiazu, alias Catarro, casado, carpintero, de edad de treinta y tres años.

3) Manuel de Alberdi, casado, cantero, de edad de veintiséis años.

4) Joseph de Alberdi, alias Errota, casado, cantero, de edad de veintiocho años.

5) Ignacio Jacinto de Oronoz, alias Garagorri menor, casado, herrero, de edad de 31 años.

6) Maria Antonia de Alberdi, mujer de Joseph Ignacio de Villarreal, de edad de cincuenta y un años.

7) Michaela de Larrañaga, mujer de Antonio de Irigoien, de edad de treinta y tres años.

8) Maria Josepha de Urquina, mujer de Matheo de Garate, de edad de treinta y ocho años.

9) Ana Maria de Elorza, viuda de Ignacio de Elorza, de edad de cincuenta años.

10) Maria Brigida de Arteaga, mujer de Joseph de Alberdi, de edad de veintiséis años, enviada a casa por hallarse de parto.

Azpeitia:

1) Joseph Gorostizu, alias Pepe Chiqui, soltero, de edad de veintitrés años.

2) Thomas de Betolaza, soltero, herrero, de edad de veinticinco años.

3) Juan Baptista de Zuloaga, alias Chertaquea, zapatero, soltero, de edad de diecinueve años.

PS: Aurreko egunetako sarreretan eman dugun preso errolda data aldetik aurkitu dugun lehenbizikoa da, eta 1766ko maiatzaren batean Azpeitiko kartzeletan zeuden presoak dira (“..en cuya certificación lo firmo en esta villa de Azpeitia, a primero de mayo de mil setecientos sesenta y seis. Bentura de Telleria”). Beste asko, matxinada egunetan nabarmenen aritu zirela-eta, kanpora eramanda zeuden ordurako, preso-ilaretan oinez, bai Donostiako kartzelara, bai Errenteria-Oreretakora. Hauek maiatzaren bostean azken honetan zeudenak dira. Hau izan zen, antza, emakumeen kartzela.

AZPEITIKO PRESOAK

Presos de Azpeitia

1) Domingo de Guridi, labrador, que vive en la casería de Arizaga, soltero y de edad de veintitrés años.

2) Domingo de Zelaiaran, soltero, de oficio zapatero, de edad de veintiún años.

3) Bartholome de Gorostizu, casado, de oficio herrero, de edad de veintiséis años.

4) Thomas de Echeberria, labrador, que vive en la casería de Lastaola, casado, y de edad de treinta y ocho años.

5) Juan Bauptista de Goicoechea, casado, de oficio herrero, de edad de treinta y ocho años.

6) Domingo de Viquendi, labrador y barquinero, que vive en la casería de Arangoicoa, casado y de edad de treinta y cuatro años.

7) Joseph de Usandizaga, alias Ormaondo, casado, de oficio zapatero, de edad de treinta y dos años.

8) Ignacio de Basterreche, casado, cantero que trabaja en Loiola, de edad de veinticinco años.

9) Joseph de Iriondo, casado, cantero de Loiola, de edad de cuarenta y tres años.

10) Vicente de Larralde, casado, cantero de Loiola, de edad de veintiséis años.

11) Francisco de Juaristi, cantero de Loiola, de edad de veintidós años.

12) Francisco de Gaztañazatorre, casado, mesonero, de edad de treinta y tres años.

13) Juan de Angoitia, sombrerero, casado, de edad de treinta y seis años.

14) Bartholome de Olano, viudo, de oficio zapatero, de veintinueve años.

15) Agustin de Ozerin, sombrerero, casado, de edad de veintinueve años.

ERREZILGO PRESOAK

Presos de Regil

1) Marcos de Barrena, de oficio herrero, casado, de edad de sesenta y tres a sesenta y cuatro años.

2) Thiburcio de Aranguren, casado, de oficio barquinero, de edad de cincuenta y ocho a nueve años.

3) Joseph Antonio de Aranguren, labrador, hijo de Thiburcio, soltero, y edad de veintisiete años.

4) Miguel Asencio de Aranguren, hijo de Thiburcio, de oficio herrero y labrador, soltero, y edad de veintiocho años.

5) Miguel de Otaegui, labrador, que vive en la casería de Armendi, casado, y edad de sesenta y dos años, digo, de treinta y uno.

6) Phelipe de Otaegui, labrador, que vive en dicha casería de Armendi, casado, de edad de sesenta y dos años.

7) Marcos de Otaegui, hijo de Phelipe, labrador, soltero, de edad de veintidos años.

PS1: Deigarria Miguel de Otaeguiren kasuan Telleria eskribauaren zuzenketa, konturatzen denean aita-semeak nahastu dituela, datu okerra ezabatu eta berriz idatzi beharrean nola hartzen duen kurioso-kurioso jarraitzeko erabakia: “de sesenta y dos años, digo, de treinta y uno”.

PS2: Barquinero burdinolan ardatz txikiaz edo hauspo-ardatzaz arduratzen zen langilea zen.

URRESTILLAKO PRESOAK

Presos de Urrestilla

1) Domingo de Echeberria, de oficio herrero y labrador, que vive en el barrio de Nuarbe, casado, de edad de treinta y cinco a treinta y seis años.

2) Miguel de Urbistondo, labrador, casado, que vive en la casería de Araz, de edad de cuarenta años.

3) Ignacio de Echabe, labrador, soltero, que vive en la casería de Larrañaga, de edad de cincuenta años.

PS: Garaiko auzi-paperetan, Azpeitiari loturiko aparteko gune gisa ageri da Urrestilla, eta hala ematen da bertako presoen zerrenda ere, Azpeitikoetatik bereizirik (ikusten den bezala, Urrestillatzat hartzen dira Larrañaga, Nuarbe eta Aratz-Erreka): “Autos contra los sublevados en las villas de Azcoitia, Azpeitia, y su población de Urrestilla”.

AZKOITIKO PRESOAK (1)

Nómina y rolda de los presos

En cumplimiento del auto proveído el día de ayer en causa sumaria [dokumentuak 1776ko maiatzaren 1eko data darama], yo, Benancio de Tellería, noble escribano mayor, hago las listas y rolda de los presos que en el se manda en la manera siguiente:

Presos de la villa de Azcoitia

1) Francisco de Oronoz, alias Garagorri, viudo, de oficio herrero, de edad de cincuenta y tres años.

2) Manuel de Irigoien, alias Chaldaco, casado, de oficio zapatero, de edad de cuarenta y siete años.

3) Isidro de Arana, peón, viudo, de edad de sesenta y un años.

4) Juan Bautista de Urreta, viudo, de ofcio zapatero, de edad de sesenta años.

5) Mateo de Garate, casado, de oficio herrero, de edad de treinta y seis años.

6) Juan Bautista de Zubizarreta, casado, de oficio labrador, de edad de cuarenta y tres años.

7) Antonio de Irigoien, casado, de oficio zapatero, de edad de treinta y siete años.

8) Ignacio de Jubindo, soltero, de oficio herrero, de edad de veinticinco años.

9) Joseph de Larrañaga, soltero, de oficio herrero, de edad de diecinueve años.

10) Rafael de Echeberria, casado, de oficio zapatero, de edad de treinta y seis años.

11) Joseph de Elorza, casado, de oficio carpintero, de edad de veintidós años.

12) Joseph Ignacio de Sarobe, casado, inquilino de la casería de Miranda, de oficio labrador, de edad de veintiocho años cumplidos.

13) Isidro de Jubindo, alias Aguado, casado, de ofcio herrero, de edad de veintiséis años.

14) Pedro de Elias, casado, de oficio herrero y tambor, de edad de treinta y uno a treinta y dos años.

15) Francisco de Arrizabalaga, de oficio labrador, casado, que vive en la calle, de edad de setenta y dos años.

16) Manuel de Acharan, soltero, de oficio herrero, de edad de diecinueve años.

17) Joaquín de Sarobe, labrador, que vive en la casería de Arechabaleta, de estado casado, y edad de veinticinco años.

18) Antonio de Aguirre, casado, de oficio herrero, de edad de cuarenta y un años.

19) Francisco de Viquendi, casado, de ofcio herrero, de edad de cuarenta y un años.

20) Joseph de Jubindo, casado, de oficio herrero, de edad de cuarenta y siete años.

21) Francisco de Garate, casado, labrador, que vive en la casería de Mentachuri, de edad de treinta y dos años.

22) Juan Ignacio de Vereterbide, casado, de oficio herrero, de edad de cincuenta y un años.

23) Mateo Caballero, casado, de oficio platero, de edad de veintisiete años.

24) Vicente de Larrañaga, cantero, que trabaja en Loiola, soltero, de edad de veinticinco años.

azkoitiko presoak

LOIOLAKO LANGILEAK ERREPRESIOAREN BEGIAN

      El día 21 de abril por la mañana, la expedición llegó a Azpeitia, donde la gente estaba atemorizada ante el aparato de que venía precedida la expedición, e inmediatamente se verificaron varias detenciones de gente. Los caballeros de la villa y de la de Azcoitia tenían ojeriza contra los operarios que trabajaban en el Santuario de Loyola, en construcción, a los que señalaban de los principales revoltosos. Para apresarlos por sorpresa, el corregidor D. Benito Barreda, formó un grupo con una compañía de granaderos del Regimiento de Irlanda y paisanos armados, haciendo preceder la voz de que iba a alojarse a Azcoitia. Salió el grupo de Azpeitia a las cinco de la tarde del mismo día de su llegada, antes de que los operarios de Loyola terminaran la jornada. Habiendo llegado cerca de las escaleras de la iglesia, el Corregidor se puso al frente y desplegadas las fuerzas, gritó :
– ¡Preso todo el taller!
   Detuvo a los oficiales que trabajaban en el atrio, y otro grupo con la bayoneta calada entró en el Seminario apresando a los que allí trabajaban. Revisó otras dependencias del edificio que lo cercó a manera de un castillo, plantando la bandera en la pared. Hubo un incidente entre el Corregidor y el Rector de la parroquia de Azpeitia D. José Joaquín de Basazabal, que se hallaba en el lugar, diciéndole el Corregidor:
– Rector, yo necesito auxilio, que más fácil es soltar que prender.
   También lo hubo con el P. Ezterripa y el P. Rector de los Jesuítas, porque no se presentaba ante él, creyendo que los eclesíasticos trataban de defender a los revoltosos, ocultándolos.
     Entre los operarios se buscaba con insistencia a uno señalado entre todos, pero éste viendo el lance saltó por una ventana y huyó. El Corregidor preguntó por éste al P. Rector que contestó que no tenía noticia, y volvió a revisar las dependencias y la capilla de la Santa Casa, sin resultado. Finalmente, ataron a todos los oficiales y peones en número de 74 personas, y los llevaron a la cárcel de Azpeitia, soltando a los cinco días a todos menos siete” .
(Ildefonso Gurruchaga, “La machinada del año 1766 en Azpeitia”, Yakintza 5, 1933)
PS: Ez dakigu nondik atera duen Gurrutxagak atxiloketak izan eta bost egunera, alegia apirilaren 26an, preso hartutako gehienak askatu egin zituztela, maiatzaren 1ean Benencio de Tellería eskribauak presoen errolda luzea eman baitzuen Azpeitian, gatibuak herriz herri sailkatuta.
PS2: Noiz iritsi ziren Azpeitira Arriolaren miliziak eta Kindelanen soldaduak ere, ez datoz bat Gurrutxaga eta Camino Orella. Gurrutxagak hilaren 21a aipatzen duen bitartean, Doctor Caminok 24a izan zela dio.
 

ERREPRESIOAREN LEHEN KOLPEA: EHUN ATXILOTU

fueron prendiendo desde el mismo instante a 75 de los reos en Azpeitia; y en Azcoitia otros 25 principales jefes de la rebelión. El dicho día 24 despachó la Diputación de la Provincia a D. Manuel Antonio de Arriola título formal para Comandante de las Compañías de paisanos alistados con motivo de perseguir a los perturbadores del público sosiego; revistiéndole de las facultades más amplias para proceder a su castigo con arreglo a la ley 4.ª, título 28 de los Fueros de la misma Provincia, que prohíben levantar bandos y apellidos perjudiciales a la quietud del país, a que dieron causa aquellos bandos antiguos de oñacinos y gamboinos, que pusieron en tanta consternación a la Provincia misma los siglos XIV y XV”.
(Joaquín Antonio de Camino y Orella, Historia Civil-Diplomática-Eclesiástica antigua y moderna de la ciudad de San Sebastián, Cap. XXVII, Aurrera, 1780).