Month: abendua 2014

FAUSTO DE QUINTANA, AZPEITIKO BOTIKARIOA

“La mañana del día quince del últimos mes, a cosa de las cuatro y media se arrimaron dos hombres a la puerta de la casa del deponente, y le pidieron mistela, y respondiéndoles que no la tenía y les daría un poco de aguardiente de Navarra, aceptaron el partido, y estando bebiendo llegó al paraje un muchacho clavetero llamado por apodo Otarra, e e hizo la expresión de que había solamente para unos y no para otros, y el deponente viéndole un poco turbado, le envío de allí diciéndole que era un borracho”

PS. Ezin izan dut Fausto Quintana Butronen jaiotza agiririk aurkitu, bai ordea ezkontzakoa. 1774ko abuztuaren bederatzian ezkondu zen Azpeitiko parrokian Maria Josefa Olaizola Echanizekin.

PESETA ETA AZKOITI-AZPEITIETAKO MATXINADA

Apenas hace unos días, el sábado 1 de marzo, la peseta desaparecía como moneda de curso legal para ser sustituida por el euro. Así pues, sabemos con exactitud la fecha en la que desapareció. Sin embargo no ocurre otro tanto con la fecha de su entrada en el curso de la Historia del que ahora mismo está siendo retirada.

Como no podía ser menos en una sociedad de mercado como la nuestra han aparecido diferentes ofertas en las que la nostalgia por esta desaparición se convierte en motivo de compra y venta. Así, se ofrecen diferentes recuerdos de la vieja moneda como pueden ser, por ejemplo, ejemplares de la misma bañados en plata. Entre todos estos ha aparecido también un elegante reloj de bolsillo que lleva montada la que pasa por ser una de las primeras piezas de peseta acuñadas. Se trata de una de las que ordenó poner en circulación el gobierno provisional que siguió a la caída de la monarquía de Isabel II tras la revolución “Gloriosa” de 1868.

No parece haber motivos para dudar de que ésa fuera la primera peseta que se acuñó, sin embargo si no la moneda el término parece ser considerablemente más antiguo tal y como nos lo vendría a demostrar cierta documentación en torno a otra revolución -al menos ese es el nombre que se le da en ciertos venerables papeles con bastante frecuencia, junto a los de “tumulto” o “zarata”- que convulsionó al País Vasco durante varios intensos días del mes de abril del año 1766. Los trabajos de Ildefonso Gurruchaga, Alfonso de Otazu y José María Iñurrategui nos la han descrito en profundidad, sin embargo hay aspectos de la misma de los que aún sabemos poco. Uno de ellos es el de qué es lo que hicieron durante aquellas jornadas de “zarata” sus principales protagonistas. Esto es, los campesinos y artesanos sublevados por la carestía del precio del trigo y el maíz.

Azpeitia, como ya sabíamos, continua siendo el principal escenario de aquella revolución. Allí se juntaron los primeros machinos y comenzaron a amenazar a todos los objetos de su odio: el primiciero Gorostizu (a) “Parábola”, un par de molineros -a todos los cuales se quería regalar una hermosa soga para que desafiaran la ley de la gravedad- y, por supuesto, los principales mayorazgos del País.

La falta de efectivos militares, que tardaron bastante tiempo en llegar desde San Sebastián apoyados por los regimientos vecinales de esa ciudad, y los del valle de Oiartzun, de Errenteria y de Hernani que se habían mostrado refractarios a la machinada, permitió a los tumultuarios hacerse con el control de la Diputación provincial y el corregimiento de la misma que en ese momento residían en Azpeitia y, como diría Cristopher Hill, volver el mundo del revés. Así, se obligó a “jauntxos” y “handikis” -desde el diputado general al último mayorazgo- a aceptar las condiciones de los machinos sobre cuál debía ser el precio “moral” de las subsistencias. Uno que nada tenía que ver con el que fijaba el libre mercado. También se les forzó a formar una danza y bailar mezclados con ellos como en los buenos viejos tiempos de la hidalguía universal -ésa que el “menu peuple” de ciertas provincias vascas disfrutaba y, si era preciso, defendía a punta de espada, como buenos hidalgos originarios- y que ya desde comienzos de aquel siglo XVIII había comenzado a descomponerse.

Dentro de ese clima algunos avanzaron algunos pasos más en dirección a propuestas verdaderamente revolucionarias como la que pasaba por el reparto colectivo de las tierras de los “maiorazgos gordos”, como pudo oír -es de imaginar que con bastante desazón- uno de los principales aludidos en aquella especie de proclama protobolchevique. Otros machinos decidieron aplicar esa vaga idea de inmediato y ahí es donde aparece la peseta en medio de aquel tumulto. En efecto, según recuerda uno de los testigos de los hechos, Bartolomé de Goristizu, un herrero -como no podía ser menos, tratándose de “machines”- “a bueltas de su descoco pedia pesetas a varios particulares” y por lo que tiene oído su demanda le permitió juntar “vastante numero de ellas”. Probablemente se referían, tanto el testigo como el herrero, a esas piezas que valían dos reales de plata en moneda “provincial”, formada en “figura redonda”, tal y como señala el Diccionario de Autoridades compilado en las primeras décadas del siglo XVIII que consideraba a esa palabra como “voz modernamente introducida”.

Es muy probable que meses después Bartolomé, si aún le quedaba alguna, tuviera que prescindir de ellas para pagar las fuertes multas que como el menor de los castigos aplicó contra los rebeldes machinos la ya recuperada “jauncheria”, bajo la protectora sombra de las milicias de naturales venidos desde el norte de la provincia y las bayonetas del regimiento de línea de su majestad “Hibernia”.

Carlos Rovira, La peseta y la machinada del año 1766, Euskonews & Media 160.zbk (2002 / 3-22 / 4-5)

APIRILAK 16, BI FLASH AZPEITIKO

“El inmediato miércoles también fue de tamboril y danza, de forma y de baja esfera: duraban aún las pretensiones y temores de inquietud.

La noticia de este suceso transcendió a Beizama, Rexil, Albistur, Bidania, Goyaz, Eibar, Elgoibar, Tolossa, Cestona, Zumárraga, Deba, Zarauz, Motrico, Bergara, Placencia, Mondragón, Arechavaleta, Salinas”

“El día 16 no hubo  en esta villa considerable gente divertidos en tropel y bailes que no cesaron hasta el anochecer (…) destacando Bartholome de Gorostizu, de oficio herrero, que a vuelta de su descoco pedía pesetas a varios particulares, y juntó bastantes de ellas”

MUNSTRO ARDOZALEA DA MATXINOA, FCO. DE EMPARAN (7)

“Que el día siguiente, dieciséis, la gente clavetera de los sublevados armaron danzas por la mañana por las calles, llevando a sus manos a damas de distinción, más por fuerza de miedo de las mismas y sus padres que por corresponder el sufrir el arrojo de perdirlas (…) y al mediodía una cuadrilla de dichos claveteros que estaban en la casa-posada de Francisco de Gaztañatorre, alias Pitiri, le avisaron al deponente les enviase vino para comer, y les envió como unos tres azumbres, y una hora después le vino también un chico que no conocieron con el recado de que otra cuadrilla de clavateros le enviaba para que el deponente les enviase veinte reales para vino”

PS: Azunbrea: bi litro.

MAKILKADA JOSTARI BAT ETA GOGOZ KONTRA EDANDAKO ARDOA, EMPARANEN ARABERA

“quedándose en el pueblo varios, que los más de ellos borrachos disparataban en sus expresiones, y concluida la procesión, volviendo el Señor Corregidor para su casa, y cerca de su señoría el deponente, entre mucha gente casera le dieron por detrás al deponente en la cabeza con una chuza, más para espantar que para hacerle daño, y vuelta la cabeza se persuadió haberle dado con dicha chuza un muchacho herrero de la calle de esta villa, que no está preso en estas cárceles, llamado según se ha informado, Nicolás de Yzaguirre, hijo de Pachica Churi, habitante en el Arrabal, el cual le dijo al deponente que le diese luego una peseta…”

Eta Emparan Barreda korregidorearekin ihesi doala, aurreko mutil bera, antza, bidera:

“y a ambos les hizo beber vino de un jarro poco decente”

PS: Azpeitiko jaiotza agirietan ez da Nicolas Yzaguirrerekin agertzen. Dena den, aukera handiak daude Nicolas Yzaguirre Alzibar (Itziar, 1744), Maria Francisca Alzivarren semea izatea salaketan agertzen den hau.

ESKAERA GEHIAGO, JOSSEPH JOAQUIN DE EMPARAN (5)

“Que el dieciséis por la mañana, hallándose el testigo con el señor alcalde y otros cerca de San Agustín, vio parado enfrente a ellos a Sevastián de Echeverría, que le parece vivía en Anchieta, y llamando a Agustín de Iturriaga pretendió que a los labradores se les diese el quintal de fierro a cuatro pesos y medio para hacer las herramientas para sus uso. No sabe el testigo si la misma mañana o la inmediata vio a Pepe Olano en la referida plaza pretender a dicho señor alcalde que al proveedor de carnes de esta villa se debía obligar a que pusiese carnicería en la población de Urrestilla, con aumento de un ochavo en cada libra de carne por el trabajo que tendría en llevarla y venderla en dicha poblacion”.

PS: Sebastián Echeverria Uranga bat Urrestillako elizan bataiatua agertzen da 1729an.

Agustin de Iturriaga Diputatuaren ondokoa zen garai hartan. Bizenta Ferrer de Emparanekin ezkondua Azpeitian 1747an.

Pepe edo Jose Olanorik ez da ageri Azpeitiko eta Urrestillako bataio-agirietan adinagatik Emparanek salatzen duena izan daitekeenik. Presoen zerrendetan bada ordea Olano bat Azpeitikoa, Bartolome izenez, alarguna, zapatagilea eta hogeita lau urtekoa.

GEZURRETAN MATXINOAK LASAITZEKO, JOSSEPH JOAQUIN DE EMPARAN (4)

“… corrillo hayó en el a Ignacio de Basterrechea, Vicente de Larralde y a otros tres o cuatro que se hallaban todos tocados de vino, y oyó a los referidos Basterrechea y Larralde que dicho Azcue se hallaba refugiado en la casa de Luis de Altuna, en la de Don Manuel de Erquicia o en el convento de monjas, y habiéndoles asegurado el testigo que dicho Azcue estaba en las cercanías de Francia o acaso en otro Reino, se sosegaron”