Month: martxoa 2015

DENA PREST MATXINOEI HERIOTZA EMATEKO

La diligencia no admitía dilación, porque estaba la gente muy caliente, y deseosa de escarmentar a los Machinos. Hablábase de Arcabucear a unos, de dar vaqueta a otros, y de desterrar a muchos. En efecto se aseguró que se habían hecho hasta siete túnicas para los que habían de padecer la pena capital, y que sacaron cuatro sábanas del hospicio para hacer hillas para los que habían de llevar vaquetas. Hubo soldados señalados para arcabucear, y aún vino un sacardote para agonizar. Quisieron los Señores proceder militarmente, pero los Asesores y Abogados se opusieron a esto, por ser contra las leyes, y así acudieron al Consejo para lograr esta facultad, pero el Consejo respondió que se procediese según leyes

(Aipua in Cécile Mary Trojani, L’écriture de l’amitié dans l’Espagne des Lumières, Presses Universitaires du Mirail, 2004)

JAUNTXOAK HERIOTZA-ZIGOR ESKE

Honela mintzo zaio Benito Antonio de Barreda korrejidorea Gaztelako Kontseiluari apirilaren 25ean:

Los principales de las dos villas, y con especial los de Azcoitia, quieren y me piden ejecuciones prontas, no pudiendo condescender porque las leyes del reino me prohíben imponer pena corporal y mucho menos capital sin consultar con la Sala del Crimen de Valladolid”

(Archivo Histórico Nacional, Carta del corregidor Benito Antonio de Barreda al Consejo de Castilla, 25/04/1766).

MATXINADAKO HILDAKOA: JUAN BAUPTISTA URRETA

El día 9 de mayo, al atardecer, Arriola escribía desde su casa de San Sebastián [Diputazioara] , una carta particular anunciando su llegada. La conducción de los presos había resultado -según su propio relato– bastante accidentada. Sólo 69 consiguieron llegar a su destino, pues a Juan Bautista de Urreta, natural de Azcoitia, de oficio zapatero, le había acometido “un accidente”, de cuyas resultas había muerto al entrar en Hernani. ¿Que “accidente” sería ése? Arriola no lo especifica, y por tanto, habría que recurrir para averigüarlo al significado que “accidente” suele tener para el Orden en los casos en que una muerte viene a alterar un programa de represión. El “accidente” del humilde zapatero de Azcoitia, tampoco había sido el único. Otro matxino preso había intentado acogerse al sagrado de la ermita de San Esteban de Tolosa, “contigua al camino real del tránsito”, y los Paisanos armados le habían cosido a bayonetazos. “Se halla con varias heridas de las Bayonetas”, dice Arriola. Pero vivo aún.

(Alfonso de Otazu, La burguesía revolucionaria vasca a fines del siglo XVIII, Txertoa, 1982)

PS: Maiatzaren 1ean Telleria eskribauak emandako Azkoitiko presoen zerrendan ageri da Urreta: “Juan Bautista de Urreta, viudo, de oficio zapatero, de edad de sesenta años”.

Gipuzkoako Elizbarrutiko Artxiboetan ikus daitekeenez, Juan Bauptista Urreta Gogorza 1706ko ekainaren 24an jaio zen, Azkoitian, eta lau senidetan bigarrena zen. Heriotza agiria Hernaniko San Joan Batailatzailearen parrokian ageri da, Arriolak gutuna idatzi eta hurrengo egunean, alegia, maiatzaren 10ean.

8 EGUN MAIATZEKO

De Azpeitia y Azcoitia, Arriola pasó el 1 de mayo a Elgoibar, donde llegó a las once y media de la mañana.

El día 2, Arriola proyectaba salir de Elgoibar con dos divisiones y detenerse en Eibar y Placencia, aunque tal vez regresando a Elgoibar por la noche. Fue esto lo que hizo, porque el 3 de mayor, Don Manuel Antonio [de Arriola] escribe desde Motrico, donde afirma que tiene “asegurados” los reos de allí, unidos a los que un destacamento enviado a Deva había hecho prisioneros el día anterior. En la misma carta, el alcalde de San Sebastián anuncia su propósito de pasar a Azpeitia, de regreso, para la noche del día siguiente (…)

El alcalde de San Sebastián llegó a Azpeitia la noche del 4 como tenía previsto. Al día siguiente, 5 de mayo, encargó a Francisco de Aguirre que trasladara a San Sebastián 70 de los reos que había encarcelado en Azcoitia y Azpeitia. La expedición, conduciendo a 70 matxinos prisioneros, arribó a Tolosa el mismo día. El día 6, probablemente, llegó a Tolosa el mismo Arriola, con las restantes compañías de paisanos que formaban parte de las fuerzas represoras. El día 7 de mayo estaban ya en Andoáin, y allí, según el Doctor Camino, se les unió la compañía de Aguirre con sus prisioneros. El 8, pasaron por Hernani, y allí las compañías se dividieron, encargándose los de San Sebastián de continuar la marcha hacua la Ciudad con los 70 reos.

(Alfonso de Otazu, La burguesía revolucionaria vasca a fines del siglo XVIII, Txertoa, 1982)

ERREPRESIOAREN FINANTZIAZIOA

Mucho caudal costó esta jornada, pues sin entrar en cuenta los cinco mil pesos que suministró la Compañía de Caracas, y otros cuatro mil que dio, no con menos celo, la Casa de Contratación, se invirtieron además por la Ciudad [de San Sebastián] 151.832 reales, lo que acredita la eficacia con que acudieron los tres citados Cuerpos al servicio de S. M. y bien común de la Provincia. Es el día en que la Ciudad no ha sido totalmente reintegrada en los desfalcos que sufrió en esta ocasión, no obstante haber sido ella, como expresaba un distinguido guipuzcoano: La redentora de esta Nobilísima Provincia.
(Joaquín Antonio de Camino y Orella, Historia Civil-Diplomática-Eclesiástica antigua y moderna de la ciudad de San Sebastián, Cap. XXVII, Aurrera, 1780).

KASTATIK KONDEA

Para entonces había concluido las pesquisas y los enjuiciamentos. De ellas se dedujo que, salvo el síndico de Portugalete, ninguna persona de “calidad” se había unido a los machines, y que sólo “gentes bajas y despreciables” habían participado en la sedición. En Vizcaya se dio garrote y se ejecutó a unos 30 ajusticiados, mientras que en Guipúzcoa, la justicia se limitó a incautar bienes y a imponer fuertes multas, por los destrozos causados, a 63 sujetos, siendo interesante constatar que en la represión de Motrico intervino el conde de Peñaflorida, fundador de la Compañía de Caracas.

(Rafael de Olaechea, “El centralismo borbónico y las crisis sociales del siglo XVIII en el País Vasco”. ZZ.AA. Historia del Pueblo Vasco. 2. alea. Donostia, 1979, 165-226 orr.)

PS: Francisco de Munibe da Olaecheak 1718ko matxinadaren errepresioan kokatzen duen Peñaflorida, Peñafloridako VII. kondea. Azkoitiko alkate izan zen 1722 eta 1726an, eta Gipuzkoako diputatu nagusi 1713, 1723, 1730, 1732, 1733, 1736 eta 1738an. Real Compañía Guipuzcoana de Caracaseko fundatzaileetako bat ere izan zen.1766ko matxinadaren errepresioan berebiziko interesa erakutsi zuen Xavier María de Munibe e Idiaquezen aita.

PS2:

Es: De casta le viene al galgo/ Hijos de gatos, gatitos.

Fr: Tel maître, tel valet.

Ing: He’s/she’s a chip off the old block

Port: De tal gente, tal semente

Eusk: Kastatik kondea/ Kondea kastatik, aihena maldatik

 

AZKOITIKO PRESO GEHIAGO (2)

13 de septiembre de 1766

1. Domingo de Izaguirre, hijo del sacristán de Santa Cruz.

2. Josepha de Marquina, mujer de Matheo de Garate.

3. Un mozo cuyo nombre y apellido se ignora por apodo Ataun, oficial de fragua.

4. Miguel, alias Pepellocoa.

5. Joseph de Alberdi, de oficio zapatero

6. Esteban de Veitia, aprendiz de cantero que trabaja en el taller de Loiola.

7. Ignacio Arbelo.

8. El hijo de Manuel de Zabaleta, de oficio cantero.

9. Isidro de Arana menor.

10. Santiago de Lecuona, alias Malzate

(osatzeko)

AZPEITIKO PRESO GEHIAGO

11 de setiembre de 1766.

Don Benito Antonio de Barreda, del Consejo de su Majestad de la Real Chancillería de Valladolid, y Don Manuel Antonio de Arriola y Corral, alcalde y juez de la ciudad de San Sebastián, jueces comisionados por el Real y Supremo Consejo pleno de Castilla para la formación y determinación de las causas contra los sublevados (…) para que “provisionalmente puedan destinar a las armas y servicio de marina, presidio, e imponer multas pecuniarias a los reos de menor consideración, y que no habrían sido personas visibles, instigadores, cabezas de montón que merezcan mayor pena (…)

Dijeron que mandaban y mandaron:

1. Julián Segurola, de la casería Acotegui menor

2. Roque, cuyo apellido se ignora, habitante de la casería grande de Oñaz.

3. Joseph, alias Imillauna, habitante de la casería de Aizpuru.

4. Joseph de (…), alias Sacarqui, de oficio zapatero

5. Pepe Motz.

6. Phelipe Olaizola.

7. Santiago de Iriondo, alias Chaquerre, oficial de fererría.

8. Joseph de Celaiaran, alias Potorra el Mayor

9. Nicolás de Izaguirre, hijo de Pachica Churi.

10. Juan Ignacio de Echeverria, hijo de Ignacio, alias Moncharra.

11. Francisco de Echeverria, casero de Acillarri, en la casería de Loiola.

12. Francisco de Aguirre, cantero de Loiola.

13. Ignacio de Iparraguirre, del caserío (…), cantero.

14. Blanco el herrero.

15. Anton Garmendi, habitante de la casa de Charibar.

16. Ignacio, por apodo Fraile, vecino de esta villa

(zerrenda osatzeko dago)